miércoles, 13 de enero de 2010

Cantar de los cantares...

Capítulo 7, versículos 6-9



¡Qué hermosa eres, y cuán suave,

oh!, amor deleitoso...

Tu estatura es semejante a la palmera,

y tus pechos a los racimos.

Yo dije: subiré a la palmera,

asiré sus ramas.

Deja que tus pechos sean como racimos de vid,

y el olor de tu boca, como de manzanas.

Y tu paladar como el buen vino,

que se entra a mi amado suavemente

y hace hablar los labios de los viejos...